LIMPIEZA Y USO DEL ACERO INOXIDABLE

MANTENIMIENTO

Para mantener el aspecto superficial de su fregadero ICAISA, es necesario seguir unas sencillas instrucciones de limpieza que enumeramos a continuación:

• Lavar de forma periódica la superficie con agua y jabón neutro hasta la eliminación de la suciedad.

• Emplear bayetas y/o esponjas que no arañen el acero.

• Aplicar siempre un buen aclarado con agua después de cualquier operación de limpieza.

• Secar para realzar la belleza de la superficie. Existen productos que pueden generar oxidación, cambios de color o manchas.

Estos son:

• Lejías (hipocloritos). Sólo está permitido el uso de lejías diluidas, siempre y cuando el contacto sea inmediato y vaya seguido de un abundante enjuagado.

• Ácidos cítricos, ácidos muriáticos, detergentes de base de coloro, cloruros de sodio (sal común), mayonesas, limpiadores de plata, limpiadores que liberan cloro activo, sulfuros y sulfatos.

Debe evitarse el uso de todos ellos. Si no es así, debe enjuagarse el fregadero con abundante agua y secar posteriormente.

Atención
Existen productos en el mercado que contienen sustancias descritas anteriormente. Su almacenamiento bajo el fregadero puede producir vapores que se condensen en la parte inferior del fregadero, pudiendo ocasionar los mismos efectos de oxidación que el contacto directo de estas sustancias con el acero.

Por la misma razón, en viviendas de reciente construcción y ocupación no inmediata, donde para la eliminación de los restos de cemento, juntas de baldosas, gres, azulejos, etc.., se utilizan productos de limpieza muy agresivos, se recomienda ventilar adecuada y periódicamente las estancias, para evitar que los vapores que generan una atmosfera corrosiva, afecte al acero inoxidable.

Existen, además, otras prácticas que pueden generar oxidación y cambios estéticos. Estas son:

•Uso de polvo limpiador, estropajos de metal, herramientas punzantes o cortantes, y utensilios de cocina afilados.

•Uso de herramientas de acero al carbono que, en contacto con el acero inoxidable, pueden generar contaminación por hierro. El contacto con hierro metálico producirá un fuerte par galvánico donde, en presencia de un electrolito (por ejemplo la humedad ambiental),el ánodo de la pila formada, en este caso el hierro, sufrirá una fuerte oxidación, lo cual provocará la aparición inmediata de óxidos marrones ‐ anaranjados sobre las superficies del acero inoxidable.

•Uso de estropajos de acero, gravilla, clavos o piezas que contengan hierro en zonas húmedas.

¡Siguiendo estas normas de limpieza se pueden mantener las superficies de acero inoxidable inalterables en el tiempo!

LIMPIEZA

Los tipos de acabado que presentan los fregaderos ICAISA son variados, y van desde el acabado pulido hasta el microtexturado (el más rugoso). Según el tipo de acabado, unas superficies se ensuciarán con más facilidad que otras, por lo que tendremos que emplear diferentes métodos de limpieza acordes a las necesidades, prestando especial atención a los utensilios utilizados.

Por regla general, los paños y esponjas no arañan al inoxidable y sólo, en el caso de superficies más rugosas, podrán emplearse estropajos específicos para estar en contacto con el acero inoxidable.

En este último caso, el frotamiento debe realizarse siguiendo la misma dirección del lijado. De este modo, evitaremos que se produzcan alteraciones del brillo inicial.

Como regla general, es adecuado hacer una prueba en una zona poco visible de la instalación, con el fin de observar cómo afecta el utensilio elegido a la superficie del acero.

En aquellos casos en los que, por una falta de limpieza o por un tratamiento inadecuado del acero inoxidable, la superficie necesitase un tratamiento de limpieza más exhaustivo que llegase a arañarla, incluso en estos casos, se puede volver a pulir la superficie con el fin de restablecer el aspecto original del acero.

La gran ventaja de estos aceros es, además de sus excelentes propiedades de comportamiento, su facilidad de limpieza lo que permite mantener sus superficies en óptimo estado.

COMO ELIMINAR DIFERENTES TIPOS DE MANCHA:

Marcas de dedos, grasa o aceite:
Si con un simple lavado con agua y jabón no es suficiente para la eliminación de este tipo de manchas, las superficies pueden ser tratadas con alcohol y/o acetona.

Para un acabado perfecto lavar a continuación con agua y jabón neutro, seguido de un abundante enjuagado. Secar la superficie.

Manchas de té y café:
Estas manchas pueden ser eliminadas disolviendo bicarbonato en agua y añadiéndolo sobre la zona afectada. El calentamiento de esta solución puede hacer más efectivo el tratamiento. Una vez eliminada la mancha, la superficie de inoxidable debe ser lavada abundantemente con agua hasta la total eliminación de la mezcla usada para la limpieza. Un secado final devuelve la belleza a la superficie de inoxidable.

Adhesivos:
Los restos de pegamentos de etiquetas adhesivas sobre las superficies de inoxidable han de eliminarse con el disolvente adecuado. En muchos casos, la frotación del pegamento con aceite de oliva es suficiente para su eliminación de la superficie. En otras ocasiones, puede probarse con alcohol y/o acetona. Siempre se recomienda después de la operación anterior un lavado con agua y jabón neutro. Aclarar abundantemente con agua y secar.

Pintura:
La eliminación de pintura sobre las superficies de acero inoxidable, vendrá condicionada por el tipo de disolvente que contiene dicha pintura. En general, los disolventes orgánicos pueden ser usados, y es recomendable lavar a continuación la superficie con agua y jabón neutro hasta la eliminación del disolvente. Aclarar con abundante agua y secar.

Muchas veces es necesario usar utensilios rascadores pero, se debe tener mucho cuidado para no arañar las superficies de acero inoxidable.

Restos de agua sobre la superficie:
Existen lugares en los que, debido a la dureza del agua corriente y al secado al aire de las superficies de acero inoxidable, cuando las superficies de inoxidable se secan al aire, pueden quedar huellas por la cantidad de elementos que puede llevar esta agua. La adición de una solución compuesta de 1 parte de vinagre y 3 de agua elimina este tipo de manchas. Si es necesario añadir la solución caliente. Inmediatamente después de haber eliminado las manchas, lavar las superficies con abundante agua hasta la eliminación total de la solución ácida anterior. Secar la superficie.

Cemento:
La mejor forma de asegurarse que el cemento no deja marcadas las superficies del acero, es eliminarlo simplemente con agua cuando aún está mojado. Si se deja secar sobre la superficie, se producirá una adherencia difícil de eliminar.

Aunque se conocen las propiedades del ácido clorhídrico para disolver el cemento, se desaconseja su uso sobre superficies de acero inoxidable por resultar dañino. En algunos casos, parece que el ácido fosfórico pudiera eliminar las manchas de cemento pero, en caso de utilizarse, debe hacerse en una solución muy diluida en agua para no dañar el acero. Debe ponerse especial cuidado en su manejo y, además, debe ser eliminado de la superficie un enjuagado abundante.

MANTENIMIENTO DE LOS ACCESORIOS DE PISCINAS DE ACERO INOXIDABLE

Una piscina no consiste solo en el vaso y los bordes de la instalación. Hay numerosos accesorios cuya presencia es imprescindible, como sería el caso de las escaleras de acceso, o muy interesante, como las duchas. Otros de estos complementos son los pasamanos, los filtros, las cascadas…

Como vemos gran variedad y con muy diferentes funciones. Pero, muchos de ellos tienen en común un punto, que están fabricados en acero inoxidable. Las razones son muchas. Se trata de un material duradero, resistente y de fácil mantenimiento. Para piezas que están en contacto directo con agentes agresores, sin duda, son características muy apreciables.

Sin embargo, hay unas normas mínimas de mantenimiento que debemos aplicar a los elementos de acero inoxidable de nuestra piscina. Es la corrosión el peor de los problemas al que se enfrentan, un efecto que se produce por los restos agua y suciedad que se secan sobre su superficie.

La primera medida eficaz es estar pendientes, una inspección visual continua que detecte inmediatamente cualquiera de estos residuos y que permita actuar rápidamente. Una limpieza regular de estas superficies es la mejor medida. Los expertos recomiendan realizarla de forma semanal, aunque dependiendo de las circunstancias de nuestra piscina, podemos distanciarla en el tiempo.

Es importante que los tratamientos con productos químicos para el mantenimiento del agua se realicen lo más lejos posible de las piezas de acero inoxidable. El contacto directo puede dañar sus superficies. Siempre que sea posible, se debe usar agua de la red para limpiar los artículos de acero, mejor que la de la propia piscina.